Alpinismo invernal 25 de abril de 2026
Garmo Negro
Pirineo Aragonés · Valle de Tena · Aragón, España
Mi primer tresmil y mi primera experiencia de alpinismo invernal, en una jornada de nieve continua, crampones, piolet y una granizada en el tramo final.

La experiencia
El Garmo Negro comenzó realmente el día anterior, subiendo desde Baños de Panticosa hasta el refugio de los Ibones de Bachimaña. Dormir allí formaba parte de la experiencia y también de la estrategia: queríamos salir de madrugada y alcanzar la cumbre antes de que las nubes previstas para el mediodía cubrieran las vistas. Para mí había además un componente especial: era mi primera experiencia de alpinismo invernal y la posibilidad de alcanzar mi primer tresmil.
Salimos todavía de noche, avanzando con los frontales mientras crampones, piolet y casco pasaban de ser material transportado en la mochila a formar parte de la progresión. La nieve de primavera ralentizó más de lo previsto el ascenso y el objetivo horario empezó a alejarse. Aun así, durante buena parte de la aproximación los Pirineos permanecieron abiertos a nuestro alrededor, ofreciendo algunas de las mejores vistas de toda la jornada.
El tramo final concentró la mayor exigencia. La pendiente superaba los 45 grados y, mientras ganábamos altura, comenzó a granizar. El ritmo se volvió más lento y cada paso exigía atención. Algunos grupos que encontramos durante la jornada decidieron regresar antes de afrontar aquella última subida. Nosotros continuamos y alcanzamos la cima alrededor de la una de la tarde, cuando las nubes ya habían empezado a cerrar parte del paisaje.
Llegar al Garmo Negro significó algo más que alcanzar los 3.066 metros. Era mi primer tresmil, después de una ascensión completamente distinta a las rutas de senderismo que había conocido hasta entonces. Celebramos, comimos algo y comenzamos el descenso con la sensación de haber completado una jornada que había reunido nieve, pendiente, meteorología cambiante y un grupo con el que compartir cada parte del esfuerzo.
Durante la bajada vimos un helicóptero de rescate trabajando en la montaña. Un especialista descendía desde la aeronave para asistir a una persona accidentada. Observamos la operación desde la distancia y continuamos nuestro recorrido; fue una imagen difícil de ignorar y un recordatorio muy concreto de que el mismo terreno que unas horas antes estábamos disfrutando podía cambiar rápidamente de carácter.
La jornada terminó nuevamente en Baños de Panticosa, esta vez en el refugio Casa de Piedra. Entre la noche en Bachimaña, el ascenso con crampones y piolet, la granizada sobre la pendiente final, mi primer tresmil y todo lo compartido con el grupo, el Garmo Negro terminó siendo mucho más que una cima. Fue mi primera experiencia completa de alpinismo invernal en Pirineos y una de esas rutas en las que el recorrido importa tanto como el punto más alto.
Momentos de la ruta
- Primer tresmil y primera experiencia de alpinismo invernal
- Progresión con crampones y piolet
- Tramo final de gran pendiente y granizada
Selección visual
Momentos de la actividad
Track de referencia
Descargar GPX
El archivo conserva un trazado y su elevación como referencia del itinerario. Las condiciones cambian: revisa cartografía, previsión, material y planificación antes de salir.