Senderismo invernal febrero de 2026
La Maroma
Sierra de Tejeda · Andalucía, España
Mi primer dosmil, en una circular invernal marcada por el viento, la visibilidad reducida y una reorientación necesaria durante el descenso.

La experiencia
Salí desde Canillas de Aceituno buscando mi primer dosmil y elegí hacerlo mediante una ruta circular. Desde abajo las condiciones ya dejaban claro que no sería una jornada tranquila: frío, viento y un pronóstico que empeoraba considerablemente con la altitud. A medida que ganaba metros, la sierra fue desapareciendo bajo la bruma hasta que la visibilidad cerca de la cumbre quedó reducida prácticamente al terreno inmediato.
En la zona alta el viento se convirtió en el protagonista. Las rachas dificultaban incluso avanzar con normalidad y la escarcha cubría parte del paisaje. El gran peñón próximo a la cima aparecía y desaparecía entre la niebla, completamente helado. Alcanzar los 2.069 metros significó cumplir el objetivo que me había llevado hasta allí: mi primer pico por encima de los dos mil metros.
El momento más delicado llegó poco después, al comenzar el descenso. Durante unos minutos tomé la dirección equivocada y empecé a bajar por otra vertiente. Al mismo tiempo, el track dejó de actualizar correctamente mi posición, así que seguir mirando la pantalla dejó de resolver el problema. Cerca de aquella zona existe además una sima o nevero actualmente vallado, un lugar donde la escasa visibilidad hacía especialmente importante no continuar avanzando sin tener clara la orientación.
Llevaba una brújula y pude utilizarla para recuperar la dirección prevista y regresar al itinerario correcto. No hubo dramatismo ni consecuencias, pero sí un cambio inmediato en la forma de afrontar el resto del descenso: avanzar con calma, comprobar la orientación y no depender de una única herramienta cuando el entorno ya estaba ofreciendo muy pocas referencias visuales.
Al tratarse de una circular, alcanzar la cima era solo aproximadamente la mitad del recorrido. Quedaba todavía una larga bajada mientras el viento, el frío y la bruma seguían acompañando la jornada. Esa combinación convirtió una ruta ya exigente por distancia y desnivel en una experiencia bastante más intensa de lo que habría sido con condiciones normales.
Volví a Canillas de Aceituno con mi primer dosmil completado y con una experiencia mucho más útil que la simple cifra de altitud. No buscaría deliberadamente aquellas condiciones ni recomendaría repetirlas en solitario. Con buen tiempo, La Maroma permite disfrutar de un paisaje que aquel día apenas pude ver; con el clima que encontré, la montaña terminó enseñándome sobre todo la importancia de saber orientarse cuando las referencias desaparecen.
Momentos de la ruta
- Primer dosmil
- Condiciones invernales y visibilidad limitada
- Cima helada de La Maroma
Selección visual
Momentos de la actividad
Track de referencia
Descargar GPX
El archivo conserva un trazado y su elevación como referencia del itinerario. Las condiciones cambian: revisa cartografía, previsión, material y planificación antes de salir.